Cuatro preguntas que se le pueden hacer a cualquier número
Esta serie termina donde empezó, en el terreno del cálculo, pero apuntando hacia afuera: no a las cuentas de un sorteo sino a las cifras que circulan sobre él. Alrededor de cualquier lotería se publican porcentajes de retorno, probabilidades expresadas de maneras muy distintas y afirmaciones sobre lo que conviene hacer, y la mayor parte llega sin fuente ni contexto. No hace falta saber estadística para revisarlas: alcanza con hacerles cuatro preguntas que casi ninguna cifra inventada sobrevive. Las mismas preguntas valen para lo que publicamos nosotros, y de hecho son la razón por la que a lo largo de estas páginas hay tantos huecos donde otros pondrían un número: cuando no pudimos responderlas, preferimos dejar el hueco a la vista.
Base, unidad, origen y orden de magnitud
Las cuatro preguntas se pueden hacer en cualquier orden y toman menos de un minuto. La mayoría de las cifras dudosas cae en la primera o en la tercera.
Sobre qué base está calculado
Un porcentaje sin base es una cifra huérfana: una parte de lo recaudado, de lo repartido o de lo apostado son tres cosas distintas y se parecen mucho al escribirlas. La misma proporción cambia por completo de significado según el denominador, y cuando el denominador no está escrito, lo prudente es no usar el número para nada.
En qué unidad y en qué período
Conviene mirar si la cifra habla de un sorteo o de un año, de una persona o del total de jugadores, de moneda local o de otra. Muchos números que suenan escandalosos se vuelven corrientes al ubicarlos en su unidad correcta, y algunos que suenan modestos resultan ser lo contrario cuando se ve el período que abarcan.
De dónde salió, sin intermediarios
Un dato repetido por diez sitios no tiene diez respaldos: puede tener uno solo, copiado nueve veces, o ninguno. La pregunta útil es cuál es la fuente primera y de qué fecha es, porque los reglamentos y las tablas de premios cambian y una cifra correcta hace tres años puede ser incorrecta hoy sin que nadie la haya falsificado.
Si el orden de magnitud tiene sentido
Antes de discutir decimales conviene ver si el tamaño general es plausible: un premio declarado no puede superar lo recaudado, una probabilidad no puede pasar de la certeza y una suma de partes no puede exceder el todo. Esta revisión gruesa descarta más afirmaciones falsas que cualquier verificación fina.
Preguntas frecuentes
¿Y si la cifra viene de una fuente oficial?
Cambia mucho el respaldo, aunque siguen valiendo la pregunta por la fecha y la pregunta por la base, porque un documento oficial antiguo describe reglas que pueden haberse modificado. Lo que una fuente oficial sí resuelve es el problema del dato copiado sin origen, que es el más común de todos.
¿Qué hago si no puedo comprobar un número?
Tratarlo como lo que es, una afirmación sin verificar, y no apoyar decisiones en él. Es preferible convivir con un hueco a llenarlo con una cifra que suene razonable, porque una vez escrita nadie recuerda que se la inventó y termina circulando como si fuera un dato.
¿Cómo aplico esto a lo que publica este sitio?
Exactamente igual, y en particular notará que aquí no aparecen probabilidades, montos ni porcentajes atribuidos a este juego. No es una omisión de estilo: es que no accedimos a la plataforma para verificarlos, y las cifras de un sorteo se leen en el reglamento y en los canales de quien lo organiza.